Trucos probados científicamente para estudiar mejor (Parte 2)

Trucos para estudiar mejor

 

Continuamos con el listado de hábitos probados científicamente para obtener las mejores calificaciones:

 

17) No te aísles

Por supuesto que hay gente que estudia mejor sola. Si es tu caso no me hagas caso con este consejo. Sin embargo, viene bien rodearse de gente que está en tu misma situación y que incluso está estudiando lo mismo que tú. os podéis ayudar y motivar mutuamente.

 

18) Prueba un método que realmente te funcione

En muchas ocasiones, las técnicas de estudio ya se han quedado anticuadas y no siempre funcionan de la forma esperada; el mundo cambia, la forma de estudiar evoluciona y el estudiante tiene que elegir lo que mejor le funcione.

¡No tengas miedo a probar nuevos métodos de estudio!

 

19) Entra en estado de flujo

En este estado, tu mente se focaliza completamente en el estudio dejando aisladas el resto de distracciones. Tu mente se vuelve ágil y todo te empieza aparecer fácil.

Es difícil entrar en este estado. El consejo número 6 te ayudará a ponerte las cosas más fáciles.

 

20) Aprende a hacer conexiones

También existen estudios que aseguran que aprenderemos mucho más si sabemos conectar conceptos en vez de memorizar.

Si todo el temario cobra sentido para nosotros, conseguiremos unas pruebas mucho más satisfactorias y los conocimientos los podremos recordar durante mucho más tiempo.

 

21) Visualización

Intenta convertir la información abstracta en una imagen. Si estás luchando para entender un concepto, la visualización es una buena técnica para empezar.

 

22) Controla tus pensamientos

Puede parecer una tontería, pero existen muchos estudios (por ejemplo, de Halpern en 1996, Carr, Borkowski y Presley en el 1987, Garner en 1990), en donde se ha demostrado que aprender a controlar nuestros pensamientos ayuda a mejorar la curva del aprendizaje.

El objetivo es alejar los pensamientos negativos, así como los que son demasiado excitantes; solo conseguirán que no nos concentremos.

 

23) Formar siglas

Es un truco mnemotécnicos. Ejemplo: si te tienes que estudiar los elemento químicos puedes formar siglas. Litio, Carbono, Nitrógeno, Oxígeno, Neón, Aluninio… C.L.O.N.A.N.

 

24) Cambio de paisaje

Cuando se estudia, hasta el más mínimo elemento interviene en nuestro grado de concentración. Por ejemplo, un cambio de habitación puede ayudarte a retener mejor la información.

 

25) Visualizar una imagen esperpéntica

Requiere práctica si deseas hacerlo rápidamente. La idea básica es que vincula tres o cuatro ideas juntas formando una imagen extraña que involucra a los tres o cuatro.

Si quieres memorizar una lista de la compra en la que se incluye manzanas, leche y alubias, el objetivo sería crear una imagen en la que se incluyan estos elementos. Ejemplo: una enorme manzana con ojos y patas que está ordeñando una vaca y la leche cae a un plato con alubias.

 

26) ¿Ejercicio antes de estudiar?

Según un estudio realizado por el Dr Dougals B. Mckeag, de la Universidad de Indiana, hacer deporte consigue que la sangre de nuestro cerebro se extienda de una forma más fluida, por lo que seríamos capaces de aprender de una forma más rápida.

 

27) Varía las asignaturas de estudio

Estudiar siempre lo mismo puede ser aburrido y contraproducente; por ejemplo, si estamos estudiando vocabulario, podemos variar con un poco de lectura. Si estamos estudiando matemáticas y también tenemos un examen de literatura, conviene ir variando para que el cerebro se refresque.

Con estas pautas no habrá prueba que se te resista.

 

28) Programa tu estudio como si fueras a escalar una gran montaña

Coge una agenda y vete marcando cada día pequeños objetivos (campamentos base). Todos los días tienes que alcanzar el campamento base. Poco a poco irás viendo la cumbre.

 

29) Quítate el reloj y ponlo en frente tuyo

Tienes que marcarte unos tiempos de estudio que pueden ser de 45 minutos cada tiempo. El reloj te ayudará a marcar dichos tiempos.

 

30) Evita los atracones de estudio la noche antes del examen

Las sesiones de estudio nocturnas antes del examen hacen más daño que bien. Están estrechamente vinculadas a las malas calificaciones, habilidades de razonamiento más bajas y una memoria más pobre. Sólo una noche entera de estudio podría afectar negativamente al cerebro durante un máximo de cuatro días.

 

31) No realizar múltiples tareas

Los datos son concluyentes: la multitarea nos hace menos productivos, más distraídos y más tontos. Los estudios demuestran que incluso las personas que dicen ser buenos haciendo varias cosas a la vez en realidad no son mejores que la persona promedio.

Los estudiantes eficaces se centran en una sola cosa. Así que no trates de estudiar mientras respondes whatsapps, ves la televisión o compruebas tu cuenta de Twitter.

 

32) Anota tus preocupaciones

¿Voy a hacer bien este examen? ¿Qué pasa si me olvido de los conceptos y ecuaciones clave? ¿Qué pasa si el examen es más difícil de lo esperado?

Este tipo de pensamientos pueden perturbar tu mente antes del examen. Aquí está la solución:

En un experimento, los investigadores de la Universidad de Chicago descubrieron que los estudiantes que escribieron sobre sus sentimientos acerca de un examen que iban a realizar en 10 minutos obtuvieron mejores resultados que los estudiantes que no lo hicieron. Los investigadores afirman que esta técnica es especialmente eficaz para aquellos estudiantes que se preocupan habitualmente.

 

Si te perdiste la primera parte de este listado, haz clic aquí.

 

Fuente: recursosdeautoayuda.com

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