Rastreo de evidencias en la evaluación por competencias




Asegurar el aprendizaje a través de la evaluación por competencias

 

Como hemos enunciado en varias ocasiones, un efectivo rastreo de evidencias depende en gran medida de la planificación que hagamos de ellas. Por eso se vuelve necesario determinar cada detalle del proceso enseñanza/ aprendizaje, y qué mejor manera para expresarlo, que siendo rigurosos en la correspondencia entre lo que se planifica – enseña y evalúa. Solo así garantizaremos que los resultados obtenidos y expresados en una sistematización de información, corresponden al proceso desarrollado y a los aprendizajes adquiridos.

 

Tener una planificación detallada y con intenciones formativas no es suficiente para afirmar que estamos haciendo evaluaciones para el aprendizaje, es necesario rastrear las evidencias, registrar y usar la información para el aprendizaje del docente y el estudiante. “Es así como adquiere sentido definir, previo a la enseñanza, cuáles serán los resultados esperados, ya que a partir de esta visión se puede dirigir el proceso de aprendizaje de forma correcta y pertinente” (Centro del desarrollo de la docencia, SN, p.3)

 

Rastreo de evidencias

 

El rastreo de las evidencias es en ultimas el aseguramiento del aprendizaje, siempre y cuando se garantice que los criterios establecidos estén relacionados con las tareas que se pretende que el estudiante cumpla. Es así como cada decisión tomada por el docente debe ser una expresión intencionada y práctica que permita recoger las evidencias; para finalmente afirmar que sus estudiantes han llegado a la meta trazada y soportar una calificación final a través de un proceso previamente registrado. Tomemos por ejemplo el siguiente rastreo de evidencias:


Asegurar el aprendizaje a través de la evaluación por competencias

 

Se definen los criterios, que en este caso corresponden a un aspecto cognitivo, pues el centro de la competencia y la evidencia apuntan a la adquisición de un conocimiento. Por esto la estrategia de enseñanza propone que el estudiante investigue y a través del trabajo en grupo consolide los conocimientos necesarios, para determinar que identifica las características de un texto particular, existiendo correspondencia entre los criterios asignados y las estrategias desplegadas.

 

 

Por su parte, la estrategia de evaluación corresponde a la expresión evaluativa del proceso en la mayoría de los casos con un resultado calificativo. Para este caso particular la elección de ítems es una decisión acertada, pues a través de estos podemos indagar en el estudiante ese conocimiento declarativo y su aplicación en contextos determinados y reales; de ahí la importancia de garantizar y verificar que los ítems construidos estén bajo los lineamientos del DCE y cumplan con los estándares de calidad e intenciones evaluativas asignadas. “Cuando una evaluación está bien diseñada, la calificación refleja un aprendizaje significativo de la competencia, y el hecho de trabajar por obtener una calificación y trabajar por aprender se convierten en la misma cuestión” (Martínez, 2017)

 

Cuando se eligen estrategias evaluativas a través de ítems, es importante definir que un solo ítem no es suficiente para afirmar que se cumplió con el rastreo de la evidencia que se pretendía evaluar, pues hay múltiples factores que pueden incidir en la respuesta a una sola pregunta, generando una percepción equivocada respecto a la real del aprendizaje adquirido durante el proceso formativo. En este sentido, asignar como mínimo tres ítems por evidencia va eliminando la posibilidad de tener resultados imparciales o erróneos sobre los aprendizajes adquiridos.

 

Registrar las respuestas de los estudiantes y las observaciones del docente es importante en la medida en que la información consignada es útil para avanzar en el proceso, de lo contrario sería atribuirle mayor cantidad de trabajo al docente sin justificación alguna. Por eso, es importante ser estratégicos respecto a la elección de las estrategias de rastreo, pues debemos considerar la sistematización de la información y el tiempo que tenemos para ello; si realizamos mayor cantidad de pruebas con ítems, la sistematización será rápida y aportará la información suficiente -siempre y cuando- los ítems construidos estén relacionados con los criterios evaluativos. Por su parte, las observaciones de los docentes deberán estar dirigidas a apoyar e implementar acciones pertinentes que potencien los aprendizajes de los estudiantes.

 

El siguiente ítem hace parte de la evaluación aplicada por la docente en el ejemplo anterior e ilustra perfectamente la relación entre la evidencia y la tarea que se le asigna al estudiante a través de la pregunta directa.

 

Evidencia: Compara los textos narrativos identificando diferencias y similitudes en las lecturas individuales y colectivas que se realizan

 

El texto narrativo es aquel que incluye un relato de acontecimientos que se desarrollan o se han desarrollado en un periodo de tiempo y espacio estimado. Estas características son compartidas por diferentes tipos de textos como lo son el cuento, la novela, la fábula, las crónicas. De las siguientes afirmaciones cuál es una comparación válida entre los cuentos y las fábulas.

a) Los cuentos y las fábulas son contados a través de un narrador externo.
b) Los cuentos tienen personajes humanos mientras que las fabulas solo tienen animales y plantas.
c) Los cuentos y las fábulas contienen inicio, nudo y desenlace.
d) Los cuentos contienen reflexiones implícitas mientras que las fábulas tienen reflexiones explicitas.

 

La pregunta directa es entonces la tarea que le pedimos al estudiante que cumpla y como se observa esta debe estar directamente relacionada con la intención y criterio propuesto en la evidencia redactada. Es así como la correspondencia entre las partes garantiza que el rastreo de las evidencias, es efectivamente un proceso que recoge la información necesaria y adecuada para alcanzar los objetivos trazados al comienzo del curso.

 

Pero no solo a través de ítems podemos constatar la relación directa entre la competencia, las evidencias y las tareas asignadas. También a través de la asignación de otro tipo de tareas o herramientas de evaluación, podemos constatar esta relación. Para lograr ese rastreo tendríamos siempre que observar con detenimiento la correspondencia entre el verbo que se asigna a las evidencias, el contenido académico evaluado y, sobre todo, la condición bajo la cual la lo debe llevar a cabo. Describiendo y planeando todos esos elementos que conllevan la realización de la tarea por parte de los estudiantes.

 

Es por lo anterior que le asignamos al rastreo de evidencias la importancia que merece y reconocemos que sin éste no se darían las relaciones formativas entre la planificación, la enseñanza y la evaluación.

 

Bibliografía

 

Martínez, Luis Manuel (2017). Evaluación por competencias con valores y emociones positivas. La efectividad de educar con evidencias. Tomado de: https://urjconline.atavist.com/evaluacion-por-competencias-2017. Recuperado el 27/11/19.

 

Huerta, Moisés (2018). La evaluación basada en competencias: un nuevo enfoque de evaluación por competencias. Revista investigación universidad Le Cordon Blue.

 

Grupo de investigación EVALfor (2011). Evidencias e instrumentos para la evaluación del aprendizaje por competencias.

 

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