6 estrategias para mantener la atención de tus estudiantes

 

 

Si te cuesta mucho mantener la atención de tus alumnos, estas sencillas técnicas pueden ayudarte.

 

Trabajar como docente de niños y jóvenes sin duda es una tarea gratificante. Sin embargo, en algunas ocasiones, también puede volverse extremadamente agotadora. Como algunas clases pueden ser más problemáticas que otras a nivel de conducta, en esta nota te compartimos algunos tips para docentes para aplicar en clase, mejorar la interacción con tus alumnos y mantener su atención de forma efectiva.

 

1. Recompensar la buena conducta de forma lúdica: inventar algún tipo de juego para recompensar a los alumnos que se comportan bien es una buena estrategia para motivar la buena conducta. Una idea es la de generar una “rifa” de la clase. Al final de cada día, puedes dar dos boletos, uno por el esfuerzo académico y otro por la buena conducta. Estos dos alumnos ingresan los papeles con sus respectivos nombres en el jarrón de la rifa. Al final de la semana, puedes tomar dos papeles al azar y premiar a los alumnos ganadores, con una barra de chocolate o cualquier cosa que se te ocurra.

 

2. Evitar castigar a toda la clase: aunque toda la clase muestre una mala conducta, debes recordar que siempre habrá algunos alumnos que respeten tus indicaciones. Castigar a toda la clase por el comportamiento de algunos puede generar una resistencia mayor.

 

3. Anticiparse a los momentos problemáticos: establecer rutinas marcadas es una buena estrategia cuando la clase es muy caótica.  Estas rutinas pueden estar especialmente pensadas para sobrellevar aquellos momentos especialmente problemáticos, como cuando suena la campana antes del recreo o la transición entre distintas actividades.

 

Por ejemplo, puedes establecer la siguiente consigna: cuando suene la campana, haz que toda la clase se mantenga en completo silencio durante 30 segundos. Promételes que si estos 30 segundos se respetan durante toda la semana, habrá un premio para toda la clase, como ver una película o disfrutar de un tentempié compartido.

 

4. Aprender de los hipnotistas: ¿qué es lo primero que hace un hipnotista? Te hace tomar conciencia de algo que ya estás haciendo. Por ejemplo, dicen “siente el peso de tus párpados” o “nota cómo pesan tus piernas”. Cualquier persona siente el peso de sus piernas, pero no lo nota hasta que alguien le dice que lo haga.

 

Los docentes pueden servirse de esta técnica a la hora de dar órdenes a sus alumnos. En primer lugar, pídeles que hagan algo que pueden realizar inmediatamente, y una vez que toda la clase lo cumpla, dar otra orden vinculada a la tarea en cuestión. Por ejemplo, diles “fijen sus ojos en mí todos”, y una vez que el 100% de la clase lo haga, prosigue a solicitarles que abran cierta página del libro, lean cierto texto, etc.

 

5. Generar expectativa: busca algún dato curioso que pueda ser interesante para tu clase y úsalo para generar intriga en tus estudiantes. Por ejemplo, al principio de la lección puedes decirles “más tarde les contaré por qué los jedis en Star Wars violan las leyes de Newton” y luego brindarles la respuesta (los sables de láser no hacen ruido en el espacio).

 

6. Dar lugar a elecciones: siempre que sea posible, pregúntale a tus alumnos cómo prefieren proceder. “¿Prefieren hacer este proyecto de forma individual o grupal?”, “¿Evaluamos este tema con una prueba escrita en clase o prefieren un trabajo domiciliario?”. Darle opciones a tus alumnos los hará sentir más involucrados y responsables por su proceso de aprendizaje.

 

Fuente: noticias.universia.net.co

 
 

 

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