¿Cómo planear, enseñar y evaluar? Talleres prácticos ESE.
La irrupción de la Inteligencia Artificial Generativa (IAG) en los entornos educativos contemporáneos no debe entenderse como una tendencia pasajera; estamos ante un verdadero punto de inflexión en la historia de la pedagogía. Su integración nos obliga a replantear no solo nuestras estrategias didácticas, sino —de manera más profunda— los mecanismos estructurales con los que medimos y valoramos el aprendizaje.
Si hoy una herramienta tecnológica puede generar el “producto final” de una tarea, el foco de la evaluación debe trasladarse necesariamente hacia el proceso, el criterio y la verificación de competencias reales. En este escenario, la pregunta ya no es si la IA debe estar presente en el aula, sino cómo lideramos su implementación:
- ¿Cómo diseñamos secuencias didácticas que aseguren un aprendizaje auténtico?
- ¿Cómo convertir nuestras clases en laboratorios de inteligencia compartida?
- ¿Cómo crear instrumentos de evaluación que obliguen al estudiante a argumentar, discernir y tomar postura crítica?
Para responder a estos desafíos, en ESE hemos desarrollado dos talleres virtuales, presenciales o blended, de alta especialización dirigidos a docentes, alineados con la evaluación formativa, auténtica y PARA el aprendizaje, desde el desarrollo de competencias y resultados de aprendizajes transversales para la vida.
1. Metacognición artificial: IA, criterio docente y evaluación
Este taller parte de una premisa central: la IA generativa es un espejo del conocimiento y nivel de competencias del docente. Las respuestas que produce serán tan profundas y rigurosas como lo sean las preguntas (prompts) y el criterio profesional de quien la conduce.
Trabajamos sobre cuatro reglas fundamentales para una interacción ética y productiva con la IA en el ámbito educativo:
- Control de la instrucción.
La IA nunca debe quedarse en la primera respuesta. El docente es quien eleva el nivel de exigencia y conduce el proceso. - Calidad de la pregunta
Toda interacción debe partir de un objetivo pedagógico claro. Sin intención didáctica, la IA solo produce texto. - No ceder el nivel cognitivo
Es obligatorio revisar críticamente lo generado. La IA puede “alucinar” o producir información errónea. - Evitar “recetas mágicas”
No existen prompts universales. En educación, toda instrucción debe adaptarse al contexto, al nivel y al propósito formativo.
Aplicaciones prácticas en el aula
El taller aborda el uso de IA en las tres fases de la acción educativa:
- Planeación: Análisis de documentos normativos y diseño de Resultados de Aprendizaje estructurados (verbo + contenido + contexto).
- Enseñanza: Apoyo en investigación avanzada y construcción de materiales adaptados a diversos niveles cognitivos.
- Evaluación: Diseño de rúbricas complejas, redacción técnica de evidencias, retroalimentación masiva y creación de KPIs para validar la autoría y el desempeño real.
El objetivo es convertir a la IA en una herramienta de mediación técnica que optimiza procesos, pero que depende absolutamente del criterio pedagógico del docente para ser efectiva.
2. Comunicar para aprender con IA: evaluación formativa en la era de la escritura artificial.
Este segundo taller parte de una realidad inevitable: Si la IA puede escribir textos impecables, el escrito como artefacto evaluativo final pierde valor. Ante esto, el docente debe asumir tres posturas estratégicas:
- La escritura es artificial, no natural.
Escribir siempre ha sido una construcción técnica y cultural. Ahora que la IA también escribe —y muchas veces mejor que el promedio— el enfoque evaluativo debe transformarse.
La clase no puede limitarse a la exposición magistral. La IA también explica. El aula debe convertirse en un espacio de indagación, debate, contraste y construcción colectiva.
La evaluación formativa y auténtica es el nuevo eje.
No basta con evaluar el resultado. La evaluación debe acompañar el proceso, retroalimentar en tiempo real y enseñar mientras evalúa.
Proponemos que ningún trabajo escrito sea una entrega única, sino un proceso de tres niveles: Instrumental (versión básica), Epistémico (reestructuración argumentativa) y Metacognitivo (reflexión sobre el aprendizaje).
Estrategias didácticas “resistentes” a la automatización.
Para evitar el uso acrítico de la IA, integramos metodologías de fricción cognitiva y autoría real, tales como:
- Uso de datos vivos y coyunturas actuales.
- Integración sensorial y trabajo de campo.
- Análisis de sesgos y juicios éticos forzados.
El nuevo paradigma: del dúo al trío educativo
Históricamente, la educación funcionó como un dúo: Docente – Estudiante. Hoy es un trío: Docente – Estudiante – IA generativa. El desafío no es excluir a la IA, sino integrarla estratégicamente como tercer actor bajo conducción pedagógica.
En ESE estamos convencidos de que la tarea esencial del docente permanece intacta, pero más retadora que nunca: hacer lo complejo comprensible y elevar el potencial del estudiante. La IA no reemplaza esta misión; la potencia cuando se convierte en una aliada del aprendizaje auténtico.
¿Desea transformar su práctica docente? Te invitamos a agendar una reunión para conocer en detalle nuestros talleres haciendo clic aquí.


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