Los Resultados Académicos como eje de la Calidad Educativa y el Aseguramiento del Aprendizaje (AoL).
En el ecosistema educativo, las palabras suelen marcar contextos. Durante los últimos 5 años, el debate se centró en la «redacción» y taxonomía de los Resultados de Aprendizaje (RA). Sin embargo, el Acuerdo 01 de 2025 del CESU propone un cambio de paradigma fundamental: la lupa del Consejo Nacional de Acreditación (CNA) ya no se detiene únicamente en cómo se declara una intención pedagógica, sino en cómo se evidencia el alcance y el impacto de la formación
1. De la redacción de los RA a los Resultados Académicos de formación.
Es un error sugerir que los RA desaparecen del modelo; lo que ocurre es una integración sistémica hacia la evidencia. El nuevo modelo transita hacia el concepto de «Resultados Académicos o de la Formación», lo que implica un compromiso real con lo que el estudiante efectivamente logra demostrar.
- Aplicación de los RA. El modelo de 2020 llevó a muchas instituciones a agotar sus esfuerzos en la arquitectura semántica de los RA. El Acuerdo 01 de 2025 asume que la declaración es solo el punto de partida y prioriza los logros e impactos generados.
- La primacía de la evidencia: La acreditación ahora exige demostrar el desarrollo de competencias, capacidades, habilidades y destrezas a través de procesos sistematizados. No basta con un microcurrículo bien escrito; se requiere analítica que pruebe que el estudiante alcanzó el nivel de desempeño prometido.
2. La madurez del SIAC: El motor de evidencias.
El Acuerdo 01 de 2025 otorga un protagonismo total a la cultura de la autoevaluación y autorregulación soportada en los Sistemas Internos de Aseguramiento de la Calidad (SIAC). El SIAC deja de ser un repositorio de documentos para convertirse en un motor de evidencias.
- Toma de decisiones basada en datos: El modelo evalúa si la institución usa los resultados de sus evaluaciones para el mejoramiento permanente. Aquí es donde la evaluación sistemática cobra mayor relevancia, al ofrecer datos basados en evidencia que transforman la información en una acción de mejora curricular.
- Permanencia: La evaluación se vincula ahora con la permanencia y la graduación oportuna. Se trata de evaluar el aprendizaje de forma integral teniendo en cuenta las condiciones de bienestar y seguimiento estudiantil con sistemas de alertas tempranas y retención estudiantil.
3. Acreditación por Unidades Académicas: coherencia y confianza
La innovación del Acuerdo es la Acreditación de Unidades Académicas (Facultades o Escuelas), reconociendo que la calidad es una cultura organizacional transversal.
- Para que una unidad sea acreditable, debe demostrar que gestiona de manera integrada sus programas y que al menos el 50% de sus programas acreditables están acreditados en alta calidad.
- Este cambio debe reducir la fragmentación administrativa y permite una mirada más profunda sobre el campo del conocimiento y el impacto territorial de la facultad.
La propuesta de ESE está diseñada para responder precisamente a lo que el Acuerdo 01 de 2025 denomina «logros, resultados e impactos». Nuestros servicios no solo apoyan el cumplimiento normativo, sino que aseguran la excelencia:
- Medición de Competencias (Modelo DCE): diseñamos instrumentos bajo el Diseño Centrado en Evidencias para evaluar de forma objetiva los resultados académicos que hoy exige la ley.
- Analítica Avanzada con Power BI: entregamos informes psicométricos (índices de dificultad, discriminación y consistencia interna) que permiten a las instituciones evidenciar el nivel de aprendizaje y tomar decisiones académicas informadas.
- Consultoría en Aseguramiento del Aprendizaje (AoL): acompañamos a las facultades en la transición hacia la Acreditación de Unidades Académicas, integrando la formación docente en rúbricas y resultados de aprendizaje con la gestión de planes de mejora.
- Formación en Evaluación Pedagógica: capacitamos a docentes en la creación de pruebas pedagógicas válidas y confiables, un requisito crítico para el fortalecimiento de las comunidades académicas que menciona el acuerdo. Además en la redacción y evaluación de los RA, planeación curricular – didáctica aplicada-, y creación de rúbricas.
Conclusión: una invitación a la rigurosidad
El cambio de normativa no es un borrón y cuenta nueva; es una evolución hacia la madurez del sistema. Las instituciones deben pasar del «qué queremos lograr» al «qué hemos logrado realmente». La calidad debe ser, más que una promesa redactada, una realidad evidenciable para el Aseguramiento del Aprendizaje.
Eduardo Montoya Castañeda
Licenciado en Filosofía con más de 24 años de experiencia en evaluación y aseguramiento del aprendizaje. Fue docente y directivo por alrededor de 10 años. Socio fundador y Director general de ESE- Grupo Educación y Empresa desde hace 14 años.
Diana Maritza López H.
Comunicadora social y periodista con más de 20 años de experiencia escribiendo contenidos y noticias sobre diferentes tópicos. Es parte del equipo de diseño y comunicaciones de ESE – Grupo Educación y Empresa.


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