Mitos simulacros Saber PRO 11°

10 mitos y realidades sobre los simulacros de las Pruebas Saber PRO, Saber TyT y Saber 3 a 11°

En esta entrada vamos a intentar responder de forma clara y sencilla algunos mitos y realidades sobre los simulacros de las pruebas Saber Pro, Saber TyT y Saber 3 a 11°.

 

La información la hemos recogido en 10 preguntas con sus respuestas, que resumen mitos y realidades con las que habitualmente nos hemos encontrado como empresa en este contexto de medición y formación.

 

Empecemos respondiendo a la pregunta ¿Qué es un simulacro tipo Pruebas Saber?  

En Colombia, un simulacro es un instrumento de medición de competencias cognitivas, que debe ser diseñado respondiendo a un modelo usado por el ICFES llamado: DCE (Diseño Centrado en Evidencias) en inglés ECD= (Evidence Centered Design). En ese sentido el simulacro debe tener características similares a las pruebas aplicadas por el ICFES Saber PRO, TyT y Saber 3 a 11°. Busca emularlas.

 

¿Por qué o para qué se usan y aplican los simulacros de pruebas Saber PRO, TyT, 3° a 11°?

 

Esta respuesta puede abarcar algunas de las consideraciones más amplias. Procurando ser exactos, esencialmente en Colombia se han venido aplicando como un entrenamiento previo a la presentación de la prueba real, buscando que los estudiantes mejoren sus competencias y alcancen buenos resultados en las pruebas oficiales del ICFES.

 

¿El ICFES creó el DCE?

 

No, el modelo surge en EEUU, sus creadores fueron: Robert J. Mislevy, Rusell G. Almond y Linda S. Steinberg, y varios de los conceptos centrales del DCE pueden encontrarse en las obras de Stephen Toulmin y Samuel J. Messick.

 

¿Existen las pruebas tipo Saber o modelo de evaluación tipo Saber?

 

Si respondemos desde una perspectiva técnica o especializada, la respuesta es no. Las pruebas tipo Saber es un nombre coloquial que se le han dado a las pruebas censales aplicadas por el ICFES en diferentes momentos de la formación escolar (primaria, secundaria y media Saber 3° a 11° y terciaria Saber TyT y Saber PRO (superior o universitaria en Colombia).

 

¿Es igual un simulacro presencial a un simulacro virtual? O en otras palabras, ¿se pueden esperar los mismos resultados en términos de diagnóstico de competencias?

 

Si está diseñado bajo los parámetros de validez, confiabilidad y consistencia sí. En este caso el vehículo (el medio gracias al cual se presenta la prueba) no debe influir como variable externa en lo resultados obtenidos.

 

¿Es necesario que los estudiantes apliquen el simulacro bajo las mismas condiciones que la prueba real en relación a cantidad de preguntas, tiempos, orden de la prueba y formato físico o virtual?

 

No es completamente necesario si se respetan los tres momentos del diseño de la prueba, presentación y generación de informes, que los podemos resumir en el antes, el durante y el después: en el antes las pruebas deben haber sido creadas bajo los parámetros del DCE, en el durante se deben cuidar variables externas que afecten la presentación, cuidando esencialmente tiempos y cantidad de preguntas, en el después se deben usar modelos psicométricos y estadísticos para obtener e interpretar los resultados. Estos pasos y momentos se deben respetar y planear en detalle antes de cualquier presentación real de una prueba.

 

¿Presentar los simulacros sirve para mejorar los resultados?

 

No, en sí mismo el simulacro no va aportar a la mejora de resultados, los simulacros no enseñan, solo miden niveles de competencias adquiridas. Este es uno de los mitos más extendidos.

 

Sí hemos evidenciado una incidencia positiva entre el 5% al 10% de la población que luego de presentar el simulacro deciden tener iniciativas de profundizar en aquellos conocimientos y habilidades que consideran pertinentes, lectura rápida, estudiar aquello que sienten han olvidado. Lo que resumimos en un efecto positivo de metacognición.  Pero presentar un simulacro no garantiza mejora en los resultados.

 

¿Pero presentar un simulacro sirve para manejar mejor el estrés, conocer la curva de fatiga asociada a la presentación de la prueba y saber responder de forma eficaz? Es mejor hacerlo a no hacerlo. Es mejor entrenarse a no entrenarse.

 

Es cierto, el simulacro sirve para los anteriores puntos nombrados, y su función más importante es recoger información sobre el alcance de competencias de los estudiantes, para luego tomar decisiones.

 

¿Cuál es el mejor momento para aplicar un simulacro en términos de la formación y la búsqueda de toma de decisiones?

 

Cuanto antes mejor, si es en primer periodo o semestre o como prueba para ingreso, sería ideal, ya que se convierte en un diagnóstico, esto nos ayuda a tomar decisiones de corto mediano y largo plazo. Además, podemos tener elementos para medir Aporte Relativo, Valor Agregado en la línea del aseguramiento del aprendizaje.

 

¿Se puede obtener un excelente resultado solo con la suerte, sin haber estudiado y teniendo bajos resultados académicos y de alcance de competencias?

 

No,  en el 99.99% de los casos vas a obtener bajos resultados o en otras palabras, los resultados serán coherentes con tu alcance de competencias. Muchos estudiantes lastimosamente creen esa suerte y responden sin leer, sin preocuparse por estudiar, marcando según mitos como: patrones, figuras o formas. Pero esto lo único que garantiza es un mal puntaje.

 

Esperamos haber respondido a algunas de las preguntas desde los mitos y realidades que te has planteado en relación a las Pruebas Saber PRO, Saber TyT y Saber  3 a 11° del ICFES.

 

Escrito por: Eduardo Montoya Castañeda – Director general ESE – Latam.

2 comentarios en “10 mitos y realidades sobre los simulacros de las Pruebas Saber PRO, Saber TyT y Saber 3 a 11°”

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