Que es la dicatica

¿Qué es la didáctica? ¿Cómo diseñar una secuencia didáctica? curso

¿Qué es la didáctica y cómo se relaciona con las evidencias de aprendizaje?

 

Probablemente cuando escuches la palabra didáctica pienses en formas “divertidas” de dar una clase. Si examinamos en perspectiva  las exigencias que le hacemos a un docente relacionadas con este concepto, podríamos decir que un docente que no tiene didáctica, genera clases aburridas. Por ello frases como: “por qué no didactizar más tus clases con una película o una salida para animar a tus estudiantes” son recomendaciones comunes entre aquellos que sienten que ya no conectan con sus estudiantes. Pero ¿Será esto realmente la didáctica? ¿Cómo se relaciona la didáctica con las evidencias de aprendizaje?

 

¿ Qué es la didáctica? ¿cómo se relaciona con el aprendizaje?

 

La didáctica es definida por Comenio (padre de la pedagogía) cómo  “el arte completo de la enseñanza de todas las cosas a todos los hombres” (Comenio citado por Menck, 1999). ¿Pero qué es eso de enseñar? 

 

Claramente cuando hablamos de enseñanza nos referimos a los métodos, los contenidos, los medios que tenemos para transmitir un conocimiento. Sin embargo, y a pesar de las múltiples concepciones que podemos encontrar sobre cada uno de estos aspectos que la conforman, si la ENSEÑANZA no está pensada en conjunto con el APRENDIZAJE, ofrece una visión limitada de lo que ocurre con los procesos formativos.

 

Es así como la definición histórica de didáctica dada por Comenio ofreció en su momento un norte para pensar la enseñanza, pero ha perdido vigencia y sentido al no considerar los aprendizajes obtenidos y por tanto los efectos de esas enseñanzas para futuras transformaciones.  

 

Pensemos, como docentes,  en todas las veces que motivados por un aprendizaje propusimos actividades, que si bien eran llamativas, nada tenían que ver con lo que realmente querías que tus estudiantes aprendieran.

 

Por ejemplo, el caso del docente que tiene por intención que sus estudiantes conozcan los diferentes métodos y enfoques existentes para realizar una investigación. Al ser un tema que complejo para muchos, decide proponer una dramatización que manifieste los miedos que tienen sus alumnos con la temática ¿El resultado? Estudiantes que se divirtieron pero ¿Se logró el aprendizaje esperado por el docente? Probablemente no. 

 

Casos como este se repiten a diario en las diferentes disciplinas, en donde se cree que la didáctica responde a un conjunto de estrategias que pretenden impactar en la emoción del estudiante antes que en su aprendizaje y en la forma como se evidencia.  

 

La didáctica debe tener una intencionalidad, una planeación de la interacción propuesta en términos sistemáticos, metódicos y dialécticos. Ordena paso a paso cuáles son las metas a alcanzar, los métodos que se usarán y las formas cómo se involucran los estudiantes para generar el aprendizaje esperado.

 

Es por ello que la didáctica no es espontánea, ni natural. Ocurre siempre en un marco planeado y sistemático. Para que exista un aprendizaje significativo el docente debe saber el punto de partida, la ruta y los escenarios para generar el aprendizaje esperado. 

 

Probablemente te estés preguntado ¿Cuáles son entonces los mejores escenarios para aprender? pero no hay una respuesta definitiva para esta pregunta, ya que la enseñanza y el aprendizaje dependen siempre de la disciplina, de las intenciones, de los medios disponibles. Sin embargo, parcialmente podemos ofrecer una respuesta que podrá guiar a cualquier docente interesado en esta cuestión. 

 

Para realizar procesos formativos y didácticos es necesario:

    • Planear. Determinar las metas estableciendo – de acuerdo al contexto- los resultados de aprendizaje y/o las competencias.
  • Diseñar y ejecutar una secuencia didáctica. Teniendo claro hacia dónde se quiere llegar, es necesario determinar los tiempos, los contenidos, los momentos, las evidencias de aprendizaje y en general llevar a cabo el cómo vamos a aprender. Acá entran en juego las diferentes concepciones y estrategias disponibles, pero que se seleccionarán de acuerdo las intenciones, necesidades particulares del grupo o de cada uno de los estudiantes y las evidencias de aprendizaje que se esperan alcanzar. 

Para el diseño de una secuencia didáctica además de tener claro hacia donde llegar, se requiere planear cuáles serán las evidencias de aprendizaje y para ello el diseño inverso ofrece una metodología que permite indicar claramente cuáles serán esas evidencias con las que tendrán que cumplir los estudiantes y el camino más adecuado para lograrlo; iniciando primero por las estrategias de evaluación y luego pensando las estrategias de enseñanza. 

 

  • Evaluar los impactos de la secuencia didáctica. Finalmente, para saber si hemos logrado aquello que esperábamos es necesario evaluar. No solamente el nivel de apropiación de los aprendizajes de los estudiantes sino también qué tan funcional ha sido o no la ruta que hemos tomado.

Con estos tres pasos fundamentales, la didáctica aparece en el proceso formativo como el eslabón faltante para diseñar y generar aprendizajes que sean realmente significativos. 

 

¿Cómo se relaciona la didáctica con las evidencias de aprendizaje?

Teniendo claros los aspectos fundamentales que aporta la didáctica para la enseñanza y el aprendizaje, nos detendremos en la EVIDENCIA DE APRENDIZAJE. 

 

Para llegar a nuestro punto pensemos en todas las veces que hemos escuchado a un docente afirmar que sus clases son las mejores porque son altamente exigentes, al punto de que pocos estudiantes las aprueban o cuando afirman que sus cursos son el “colador” de la universidad porque filtran a los estudiantes mediocres y por tanto repiten las técnicas y los métodos que han asegurado las mismas prácticas que han excluido a estudiantes que “probablemente no estaban preparados para un aprendizaje o una disciplina en particular”.

 

Estos escenarios tienen algo en común: la desconexión entre el docente y el estudiante para alcanzar una meta de aprendizaje a través de escenarios y momentos claves para demostrar los aprendizajes adquiridos. En ambos casos la evidencia ha sido olvidada.

 

Las evidencias de aprendizaje son la base sobre la cual se construye la secuencia didáctica, en tanto ofrece los escenarios evaluativos que determinarán el nivel de aprendizaje obtenido y por tanto, la ruta que deberán seguir las estrategias de enseñanza para que realmente se puedan alcanzar las metas de aprendizaje.

 

Es así como la evidencia de aprendizaje la conforman las estrategias de evaluación y las estrategias de enseñanza las cuales generan diferentes escenarios para que el estudiante aprenda y demuestre lo aprendido, haciendo uso de diferentes métodos, tiempos, recursos y metodologías. 

 

Finalmente, la didáctica termina siendo más un proceso interconectado que depende de la enseñanza – el aprendizaje y la evaluación-, que un conjunto de recetas para despertar el interés de los estudiantes. 

 

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Escrito por: Daniela Cardona –  ESE – Latam.

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