7 pasos para mejorar las competencias y resultados en Saber PRO – TyT desde el aseguramiento del aprendizaje. Actualizado 2026.
Durante años, la mejora de los resultados en las pruebas Saber PRO – TYT se ha abordado principalmente desde la lógica del entrenamiento: más simulacros, más ejercicios tipo examen y más estrategias para “responder mejor”. Sin embargo, esta aproximación ha mostrado límites evidentes. Los resultados pueden subir de manera puntual, pero los aprendizajes siguen siendo frágiles, poco transferibles y difícilmente sostenibles en el tiempo. El problema no radica en la prueba en sí, sino en una comprensión reducida de lo que significa desarrollar competencias para la vida.
Mejorar las competencias evaluadas en Saber PRO no consiste en preparar mejor el examen, sino en replantear cómo se aprende, cómo se enseña y cómo se evalúa. Desde la perspectiva del aseguramiento del aprendizaje, los resultados de Saber PRO deberían leerse como evidencia del funcionamiento —o de las fallas— de los procesos formativos, y no únicamente como un indicador externo de desempeño. En este sentido, los pasos que se presentan a continuación buscan orientar a instituciones y docentes en la construcción de experiencias de aprendizaje que realmente fortalezcan las competencias, más allá de la lógica del corto plazo.
Por esto, cómo ya lo hemos dicho en diferentes momentos, no es lo ideal el prepararse en las últimas semanas previas para presentar las pruebas Saber Pro y TyT. Lo ideal es prepararse desde el primer semestre, asegurando el aprendizaje y el alcance de las competencias, así los resultados van a mejorar de forma natural, estructural y continua.
Afortunadamente, en Colombia, son cada vez más las universidades que tienen un panorama de largo plazo, donde la preparación para las Pruebas comienza desde el día de la matrícula – incluso antes. Así que te compartimos estas sugerencias y paso a paso de cómo ir construyendo o mejorando tu sistema de evaluación y aseguramiento del aprendizaje.
Si eres estudiante, esta información igual te puede servir, podrás entender mejor a tu universidad (IES). Y acá podrás leer algo que seguramente te motivará mucho más.
Y decimos preparación a modo de quien tomando la decisión de correr una maratón inicia su proceso tres o cuatro años antes de la competencia real.
Paso 1. Conducta de entrada – Simulacro – Medición.
Mide los resultados de tus estudiantes desde el día 1.
Sea con una prueba de admisión o con una que se aplique en el primer semestre, similar a la prueba real Saber PRO – TyT. Para este caso Saber 11°, no es igual a Saber Pro – TyT, todas sus competencias no son las mismas en sentido estricto. Entonces no se pueden comparar de forma ideal.
Por ejemplo Comunicación Escrita, no se evalúa en Saber 11°, y Competencias Ciudadanas no es equivalente a Sociales y Ciudadanas, en Saber 11°, y son precisamente las más bajas en Colombia. Por esto es mejor tomar ese estado de competencias con una prueba que tenga confiabilidad, validez y consistencia.
Paso 2. Mapeo de competencias.
Con los resultados toma decisiones de mejora, ¿cuáles estudiantes tienen resultados bajos y cuál es el plan de mejoramiento? En este momento se inicia un proceso de diseño de alertas tempranas.
¿Cuáles materias le aportan al desarrollo de dichas competencias evaluadas? ¿En cuáles materias o asignaturas se debe escribir más y mejor? ¿Cuáles le tributan más al Razonamiento Cuantitativo, a la Lectura Crítica, al Inglés, a las Competencias Ciudadanas?
Desde la investigación en ciencias cognitivas, se ha demostrado que el aprendizaje efectivo no depende de la exposición repetida a la información, sino de la calidad de las operaciones mentales que el estudiante realiza con ella. Estudios clásicos y contemporáneos muestran que la práctica distribuida, la recuperación activa y la corrección del error producen aprendizajes más duraderos que el estudio intensivo o la repetición pasiva (Bjork & Bjork, 2011; Dehaene, 2018). En este sentido, desarrollar competencias implica diseñar experiencias que obliguen al estudiante a usar lo aprendido, no solo a reconocerlo.
Como universidad debemos aprovechar la dinámica que ha generado la política de los Resultados de Aprendizaje, es un momento de oro para la reorganización curricular. Acá ampliamos esta propuesta del mapeo de competencias, que ya venimos desarrollando con varias universidades con excelentes resultados.
Paso 3: Mide de nuevo.
¡Mide!, no al final, sino durante el proceso, para tomar decisiones de ajuste en la marcha y no solo al final cuando es poco lo que se puede hacer. De estos informes de medición de competencias se pueden tomar decisiones, además tendrás insumos de primera mano para el aporte relativo y valor agregado, y estudios longitudinales, que servirán para procesos de acreditación y toma de decisiones.
Esto es algo integral y holístico. Se trata de una toma de decisiones informada con los datos como ya lo hemos visto. En ESE creamos informes históricos en PBI con cada una de las universidades que trabajamos, para tener a un solo click reportes completos y robustos.
Por ejemplo, cuando una institución analiza los resultados de Saber PRO – TyT únicamente desde promedios o rankings, pierde información clave para la mejora. En cambio, cuando estos resultados se cruzan con evidencias de aula, tipos de tareas evaluativas y niveles de desempeño esperados, se convierten en una herramienta para el aseguramiento del aprendizaje. Este enfoque permite identificar no solo qué falló, sino por qué falló el aprendizaje y dónde intervenir de manera concreta en el currículo y la evaluación.
Paso 4. Forma a tus profesores.
Diferentes publicaciones corroboran los bajos niveles de alfabetización por parte de los docentes: Alfabetización en Evaluación – Enseñanza y Aprendizaje, Forster, 2017. Cuando un docente fundamenta sus procesos de planeación, enseñanza y evaluación en los resultados de aprendizaje previstos, cuando usa secuencias didácticas propicias, cuando usa instrumentos de evaluación y rúbricas que cumplen a cabalidad con la coherencia curricular. Logramos el aprendizaje, aseguramos el aprendizaje.
Paso 5. Currículo explícito y oculto.
Crea actividades de formación complementaria, recuerda que existen dos tipos de currículos, el currículo explícito y currículo oculto. El primero se da en la clase, el segundo por fuera de ella.
Así que los proyectos de formación que están por fuera de clases son más que pertinentes, crear espacios de debates, discusiones, grupos de lectura, concursos de escritura, siempre aportan a mejorar los niveles de competencias.
Estos espacios tienen que ser muy bien planeados, no se trata sólo del espacio, se trata de la intención, de los objetivos, del ¿por qué y el para qué?
Por ejemplo, si el currículo explícito habla de pensamiento crítico, pero las evaluaciones premian la memorización; si se declara la importancia de la argumentación, pero no se retroalimenta el error, el mensaje real que recibe el estudiante es contradictorio. Mejorar competencias exige alinear lo que se dice que se quiere formar con lo que efectivamente se exige y se evalúa. Mientras exista una brecha entre el currículo declarado y el currículo vivido, los esfuerzos por mejorar los resultados en Saber PRO- TYT seguirán siendo parciales e inconsistentes.
Paso 6. Mide de nuevo.
Mide al final próximo a la prueba real y toma las últimas decisiones. Vuelve más robustos tus informes, integra mayor información . Es paradójico que comúnmente muchas universidades inician por este último paso, suponiendo que un simulacro por si solo va a mejorar los resultados, acá respondemos a la pregunta se sin un simulacro ayuda a mejorar los resultados.
ESE: El calendario recomendado para los estudiantes próximos a presentar la prueba:
- Dos semanas iniciales simulacros de medición de competencias:
- Un mes de sesiones de trabajo contemplando algunos puntos anteriormente nombrados.
- Si es posible, el último simulacro 10 días antes de la prueba real.
Paso 7. Escucha y motiva a tus estudiantes y docentes.
¿Cuáles son las ideas que obstruyen el acceso al aprendizaje? ¿Cuáles son los presupuestos negativos que tienen sobre las pruebas estandarizadas?
Estas preguntas son de vital importancia, el acceso al conocimiento se obstruye cuando los estudiantes no tienen claro el para qué deben aprender algo. La respuesta más tradicional es: “para la vida” “para el futuro” “en algún momento lo han de usar” pero la amarga ironía es que nadie sabe qué nos depara el futuro. Lo que enseñamos en la academia debe tener un fin especialmente práctico y aplicado.
En otro sentido, varias investigaciones (Vázquez Olivera 2016) (Backhoff Escudero 2018), han concluido que existen una serie de pre concepciones negativas sobre las pruebas estandarizadas. Y en Colombia lo hemos notado de forma constante en diferentes contextos por parte de docentes y estudiantes.
Los mitos sobre la posibilidad de responder la prueba por azar; o que la prueba no evalúa realmente lo que debe evaluar; o que es innecesaria y solo es un mecanismo de control del estado. Son quejas constantes.
En términos generales las pruebas cada vez están mejor diseñadas, y como lo hemos visto en los anteriores pasos, son una parte del proceso de formación, no son un fin en sí mismas. Evaluamos para tomar decisiones, para mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Este último paso lo consideramos uno de los más relevantes. Nunca lo ignoremos.
En definitiva, mejorar las competencias evaluadas en Saber PRO exige ir más allá de la preparación instrumental para una prueba estandarizada. Implica asumir una concepción más exigente del aprendizaje, en la que saber no se reduce a recordar información, sino a ser capaz de usar una habilidad en el momento correcto, de manera óptima y cuantas veces sea necesario (Montoya, 2025). Desde esta perspectiva, los resultados de Saber PRO no son un fin en sí mismos, sino una fuente valiosa de información para revisar, ajustar y fortalecer los procesos de enseñanza, evaluación y formación.
El aseguramiento del aprendizaje ofrece precisamente este marco: cerrar el ciclo entre lo que se espera que los estudiantes aprendan, lo que efectivamente aprenden y lo que los resultados evidencian. Solo cuando las competencias se trabajan de manera sistemática, con coherencia curricular y evaluativa, los buenos resultados dejan de ser una excepción y se convierten en una consecuencia natural del aprendizaje bien diseñado.
Para terminar, recordemos que los procesos de aprendizaje se dan siempre en el largo plazo. Cada decisión debe tener siempre un fin común. ¿Cómo aporta al aprendizaje cada una de las decisiones tomadas? recuerda: es el aprendizaje el centro de cualquier proceso educativo. Si mejoramos los resultados es porque realmente hemos asegurado el aprendizaje, así que primero aseguremos y evaluemos el aprendizaje.
Escrito por: Eduardo Montoya Castañeda – ESE – Latam.
Bjork, R. A., & Bjork, E. L. (2011). Making things hard on yourself, but in a good way: Creating desirable difficulties to enhance learning. Psychology and the Real World.
Dehaene, S. (2018). How We Learn: Why Brains Learn Better Than Any Machine… for Now. Viking.
Montoya, E. (2025). Saber es poder usar una habilidad en el momento correcto, de manera óptima, cuantas veces sea necesario.


Excelente material, como siempre la empresa ESE dando más de lo que se espera, su gran aporte al mejoramiento de la calidad, la enseñanza y el aprendizaje, es un gran referente para las instituciones de Colombia y america latina. Felicitaciones por ser una empresa de excelencia y calidad en sus servicios y aportes desinteresados.
Gracias Harold por tu confianza, por creer en nosotros y seguir trabajando en equipo desde tu dirección. Mensajes como estos nos motivan mucho, saludos.
Excelente propuesta, pensada desde todos los ejes.
Gracias Yicera por tus comentarios. En efecto, se trata de pensar de forma amplia, desde todos lo ejes. Saludos.
Este año logramos los mejores resultados posibles con ESE. UPB Palmira. ¡Saludos a todos !
Gracias Ana, nos llena de orgullo leer estos comentarios. Efectivamente mejoran 11 puntos porcentuales.